El Amor… Tan Simple… Tan Complicado
PARTE 1.
De como los años que pasaron te muestran lo que es amor
Sería mejor empezar por el final: El Amor es dar y recibir sin esperar nada más que una sonrisa
Dicen que amar duele, dicen que amar es felicidad. Cada uno de nosotros experimenta el amor como mejor nos parece, o nos lo enseñan.
Los años pasan y todavía siento que no pertenezco a ningún lugar, me digo a mi misma es porque nunca pudiste sentirte parte de algo, ni una familia, ni un lugar. Y por eso siempre tengo las cajas de carton listas para ser llenas con mis cosas y listas para la mudanza. Nunca terminé de sacar esas cajas, los años pasan y allí siguen, ¿es acaso parte de mi naturaleza, lista para huir?
Veo el televisor, objeto que compre con mi primer sueldo, lo observo y me doy cuenta que eso no llenará el vacío que siento, eso no te dará cariño ni calor, menos aún comprensión.
Primera observación: Los objetos inanimados nunca serán reemplazo del calor que brindan los seres vivos.
Cuando volvía de la calle, encontraba con frecuencia la casa vacía, ni una nota ni nada que explicara todo ese silencio. Un suspiro y gritar de ¿alegria?, cogía mis cosas y las tiraba en la cama de mamá, luego coger el control y ver algo en la TV. Aburrido, nada que en realidad mereciera la pena. Entonces llegaron las mascotas, de pequeña siempre me gustaron los gatos, pero tuvimos perros por necesidad, demasiados robos en la zona donde vivíamos, tanto que mamá se volvió de cierta forma paranóica y llegó ocasiones en que se quedaba ella sola en la casa con la intención de cuidarla mientras sus hijos, nosotros, salíamos a divertirnos. Eso sí siempre por la tarde, nada de salir en la noche.
Volvamos con los perros, cada uno a su manera tiene su personalidad, aquel era bravo y valiente y a veces hasta un poco agresivo, pero cariñoso, hasta que por mis enojos le arrojé la puerta y su cola quedó atrapada. Resultado la broma de varios años una colita de cerdo, aún ahora me arrepiento de haber hecho aquello porque lo lastimé y luego de eso ya no fue lo mismo