Enero 2007


EL ÚLTIMO DE LOS MALFOY

Si bien la guerra había terminado hace años, muchas de las heridas aún permanecían abiertas y era muy probable que permanecieran un tiempo más de esa manera, la gente que vivió y sufrió aquella época, caminaba nuevamente con la seguridad que les brindaba el período de paz y con la falsa esperanza de que nunca más se repitiera, estando casi seguros de que nunca volverían los tiempos oscuros, delataban en su mirada la verdad de sus corazones: que era el temor constante y la desconfianza.

Tal vez los más jóvenes y los niños eran los que miraban el pasado con interrogantes e incredulidad y veían en futuro lleno de esperanza y felicidad, los únicos cuyos ojos eran la alegría, se les llamaba “los niños de la post-guerra”.

Draco, que ahora tenía la edad de su padre cuando todo aquello empezó caminaba entre aquel gentío con la seguridad que tiempo atrás había adquirido con su clase y educación aristocrática, vestía de forma sencilla, porque ahora ya no contaba con la fortuna que alguna vez su familia poseyó, y pasar desapercibido entre aquel gentío y sobrevivir eran su único objetivo.

Reía ante las palabras de los niños, inclinaba la cabeza con gentileza saludando a las jovencitas que se le quedaban viendo, obsequiándoles una sonrisa tan típica suya, una suma de mueca y burla, riendo para sus adentros, pensando en que aún resultaba atractivo al sexo opuesto a pesar de sus cicatrices.

Quien lo diría en la época del colegio con frecuencia encontraba satisfacción en insultar a su peor enemigo a causa de la cicatriz de su frente y ahora el se encontraba en peores condiciones, fue un milagro que pudiera salvar el ojo izquierdo, aquella marca atravesaba por completo su mejilla y frente, adiós a la belleza que alguna vez poseyó.

Narcisista sin remedio, cuando consiguió esa marca sintió una repulsión extrema a mirarse y desarrollo una aversión a los espejos y toda superficie que reflejara, ahora no importaba mucho, la cicatriz sólo era un recuerdo de que vivia y tenía todo por delante.

Al pensar en el cara rajada, su mirada se trastorno, agachó la cabeza y cansado ya de caminar entre aquella multitud que apenas recordaba lo que paso, se deslizo por un callejón vacío y al sonido de un chasquido desapareció.

El lugar no era el mejor de todos, no poseía las comodidades de antaño, pero al menos le brindaba el abrigo y cobijo necesarios para vivir decentemente.

Apuro su paso a la alacena, alargando el brazo cogió una botella y hurgando entre los demás andamios encontró un vaso, sin pensar siquiera en que se servía, vertió la botella hasta vaciarlo, tampoco quedaba mucho de aquel líquido en él.

Ah, que gozo era beber, sentir la calidez y el ardor por la garganta y notar la sensación que descendía por su esófago, sus pensamientos volvieron nuevamente al periodo del colegio, el recuerdo doloroso de una vida perdida, de unos sueños rotos y del arrepentimiento por todo lo que no pudo decir o hacer. El amor que nunca pudo experimentar a plenitud.

Al pensar en esto último la furia pareció estallar desde lo más profundo y con rabia arrojó el vaso al suelo, y cubriéndose el rostro con ambas manos se agacho, al levantar nuevamente el rostro la mirada fría de siempre se enmarcaba con unas lágrimas y los finos labios se fruncían en un rictus de dolor hasta desaparecer, tratando inútilmente de ahogar el llanto que luchaba por abrirse paso y salir a raudales.

“Vamos que te espero” fueron las últimas palabras que oiría de quien se suponía no debería escuchar.

¿Cuántos años eran desde entonces? Ahora no importaba mucho, uno, diez, veinte, que importaba, era tarde para todo, tarde.

Buscar en el pasado, en los recuerdos no ayudaría, era el presente el que contaba y ahora a su lado tenía a quien no pensaba tener, o al menos una parte de él. Divagaba en esas ideas cuando de pronto la puerta rechinó anunciando la llegada de una jovencita, de larga melena azabache, sus pasos se encaminaron hacia los restos del vaso quebrado y con un gesto de su mano apartó el cabello de su rostro para disponerse luego a recoger los vidrios rotos.

-¡Qué te pasa ahora!- gritó, ya era demasiado, su propio padre haciendo berrinche. Estaba cansada, casi todos los días era lo mismo. Casi todos los días, pero no pronunciaba más palabras que aquellas, y con resignación llevaba aquellos restos al basurero.

Draco al verla sonrió un poco para si mismo, quién lo diría, aquella muchachita quien se suponía la más poderosa de las brujas, no podía conjurar un solo hechizo para limpiar el desastre. “Harry” pensó “la pequeña no sabe nada, como te prometí”.

…. continuara ….

OLVIDANDO ALIMENTAR AL GATO

Las noches y los días transcurren con tranquilidad, la vida hasta cierto punto monótona: levantarse a las seis, si no hay quien prepare el desayuno, hacerlo uno mismo, -que para eso tienen manos- solía decir por allí tu madre, mientras eso tomar un baño, no olvidarse de arreglar la cama y si te alcanza el tiempo limpiar tu habitación y ordenar el desastre de la noche anterior.

Corre rápido porque el desayuno se quema, que los huevos no son buenos para ponerlos a freír durante media hora y el agua para el café se evapora en la tetera, si tuvieras hijos el drama sería aún mayor, y si un marido quejumbroso amanece a tu lado cada mañana, sería desesperante, pero al final de todo aquel trajín, la sensación de que hiciste algo bueno por alguien o algo te reconforta para salir de casa con una sonrisa, pero cuando eres tú contra el mundo, aquellas minucias no tienen sentido según tu propia filosofía, vives para ti y por ti, y si en algún momento decides cambiar el rumbo de tu vida y todavía no te has rendido a la monotonía quizás aquella mañana al salir de casa en lugar de ir a donde siempre vas decidas marchar a otro sitio y las personas que talvez te necesiten busquen el modo de localizarte, y probablemente lo logren si no olvidaste llevar aquellos nuevos aparatos electrónicos que parecen pequeños guardaespaldas y espías que te siguen por todos lados.

Oh deja de soñar pequeña niña, que el desayuno se ha arruinado y la habitación tendrá que quedar aún desordenada por hoy, quizás a la noche o mañana la termines de ordenar.
Al revisar entre la ropa no encuentras lo que quieres llevar y te decides por tu pantalón favorito aquel que disimula y entalla tu figura, porque ya no eres la jovencita de hace quince años, la vida sigue y tu con gran reverencia te das cuenta que no eres tu contra el universo, porque formas parte de el, y resignada terminas de cambiarte, aquel maquillaje ya paso de moda, un lápiz labial y unas sombras para resaltar aquellos que consideras los mejores atributos en tu rostro, afinar y endurecer la mirada y provocar con unos labios sensuales. Olvídate del cabello, todos los días te dices resignación y con la habilidad que adquiriste a través de los años lo arreglas para que al menos al llegar donde debas ir lo hagas de forma presentable y cuando llegue la tarde sea el mismo desorden de costumbre, y agitando la cartera al aire cuando salgas te rías para ti misma, queriéndote tal como eres, porque tu eres única.

Y el desayuno se arruinó, y bajas corriendo te sirves una taza de café, porque lo adoras, aunque tu médico y tu dentista te aconsejan que lo dejes uno por tu salud y el otro porque mancharas tus dientes, decides una y otra vez no hacerlo porque quizás ese es tu único placer intimo y secreto.

Y el gato te maúlla recordándote que debes alimentarlo, lo abrazas y corriendo vas a buscar su comida, y dejando su plato en el suelo te despides de el, diciendo que ya vuelves y jalas la puerta saliendo para enfrentarte a ese mundo.

Y a medio camino recuerdas que olvidaste aquel documento importante y vuelves sobre tus pasos corriendo, buscas en la cartera las llaves y oh que mala suerte, las olvidaste sobre la mesa de la cocina mientras alimentabas al gato. Pero nada esta perdido porque al lado vive una persona muy querida que se preocupa por ti y que conociéndote te guarda siempre una copia. Vas y tocas su puerta y esperas, pero no contesta y recuerdas que ya no vive allí. Maldición gritas, a punto de patear la primera cosa se te cruce en el camino y cuando das media vuelta decides intentar algo.

Este día tu vida no es nada común y corriente, algo ya altero tu monotonía y en vez de alegrarte por ello te enfadas, porque te gusta tenerlo todo bajo control incluso tu misma. Y en eso suena aquel aparato y respondes, y una amiga preocupada pregunta por tí, y le dices que nada sucede en realidad, solo que te quedaste en la calle, y ella contesta te llamo porque olvidaste tus llaves en casa anoche.

Oh pequeña niña, te burlas de ti misma, y esa amiga te ofrece llevártelas en ese momento, y como ya es tarde decides no ir donde tenias previsto y los documentos… piensas y te dices mañana los llevo, y te levantas y tomas tu cartera, tu mirada ya no es dura tus labios se tuercen en un rictus de amargura, dolor y vergüenza.

No llevas un espejo ni maquillaje en la cartera, sólo un lapicero y una libreta, y aunque sería mejor llevar la agenda prefieres llevar un libro contigo, además de que la agenda es muy grande para llevarla junto con lo demás y no la llevas en la mano porque no te gusta llevar cosas que te estorben o se te olviden por ahí.

Y mientras vas caminando, en medio de ensueños te topas con alguien que llama tu atención de forma halagadora y coqueta como eres le obsequias una mirada, y en lugar de aprovechar la ocasión caminas como la diosa que crees que eres y no sabes demostrar un poco de humildad.

Pequeña niña que quieres en realidad, lloras por que te gustaría preocuparte por alguien más, compartir sueños y dilemas junto a otro ser. Que cuando llegues esa tarde a casa no sea el gato el que con maullidos reclame tu presencia, queriendo coger el teléfono y llamar a alguien y no atreverse al final porque las cosas van bien para tí que lo controlas todo.

Decides no salir aquella noche y a la amiga que te devolvió las llaves le dices que esta noche tengo mucho que hacer aunque sea una mentira, y al volver tiras tu abrigo por ahí, ves aquel aparato que registra todas esas llamadas y no te enteraste porque la batería se termino a los segundos de que tu amiga llamó esa mañana. Y entre ellas te encuentras con una que no esperabas y a cuyo propietario esperas ver con ansiedad cada vez que sabes que vuelve a la ciudad y a quien no te atreves a confesar lo que sientes, porque tu mundo se descalabraría, que deseas pequeña niña, que lloras por un amor, y cuando lo tienes al alcance de tu mano, le das por completo la espalda al no devolverle la llamada. Y enseguida te llega un mensaje, quiero verte, tengo que hablar contigo y lo apagas y lloras en la oscuridad.

Orgullosa, porque no te permites rebajarte, para ti las personas solo pueden equivocarse ninguna vez en su vida y eso te incluye a ti, culpas a todos y te culpas a ti, orgullosa porque no puedes perdonarte y perdonar. Para ti no existen los errores.

Y por fin la mañana siguiente, repites de nuevo tu rutina, esta vez los huevos no se quemaron terminaste de ordenar la habitación y alimentaste al gato mucho antes de salir, revisaste el bolso en la puerta antes de cerrarla, te aseguraste de llevar todo lo que necesitas. Y aquel aparato lo encendiste de nuevo y con una sonrisa en los labios saliste con la decisión tomada. No importa si me quiere o no, quiero preocuparme por alguien y quiero decirle que me importa mucho. Y marcando los números de aquella persona lo llamas y le dices hola, hace mucho que no nos vemos, te parece si almorzamos juntos, y el acepta, fijan una hora y un lugar.

Y la reunión es como de costumbre tú frente a él, nerviosa porque no sabes como comportarte, nunca puedes ser natural con esta persona y él tampoco contigo. Y muy dentro de ti dices cuando aprenderás, y respirando muy profundo a modo de darte valor, miras directamente a sus ojos y dices lo que años fuiste guardando en tu corazón, tiemblas y la voz te traiciona porque se quiebra con un gemido antesala de un llanto porque perdiste todo control, y el te mira temeroso de coger tu mano, y talvez con el valor de tu confesión dirige su mano derecha a tu mejilla, y en tus ojos puede ver una lágrima a punto de caer y con el pulgar la limpia mientras el resto de sus dedos te sujeta el rostro y sin pensarlo siquiera se aproxima para lo que esperaste por años, y deja un suave beso en tu mejilla, y la recibes con los ojos cerrados y terminas llorando.

Y tu control se ha perdido y tu orgullo fue olvidado allí muy dentro de tu baul de defectos. El no sabe como reaccionar y tu le dices no es nada, solo soy feliz. Y te levantas coges tu cartera y aquel aparato y te despides, el poco valor que tenías te esta abandonando y las piernas te tiemblan y esperas que el de el siguiente paso, y esperas…

Oh el orgullo huyo de aquel viejo baúl y te encontró nuevamente y endureció tu mirada y tu sonrisa se volvió un mueca en tu rostro, sólo un leve velo nubla tu rostro y al momento te compones, te acercas y pagas la cuenta, vuelves a la mesa y vuelves a despedirte.

Olvidarás aquel nombre otra vez y cuando llores nuevamente por añorar el cariño de alguien pensarás y lo recordarás con tristeza y preguntas de ¿porque?

No esperaste a que se levantara siquiera de la mesa le diste la espalda, no le diste tiempo.

Y te molestas contigo misma y te desquitas.

Orgullo mal consejero, control mal hábito, recuerda que eres humana. La perfección completa no existe, no eres una diosa. Aprende a pedir perdón, no le niegues oportunidades a la vida.

Y entonces aquel aparato sonará nuevamente y veras el nombre y decides no responder. Cuando de pronto tocan tu puerta, desganada te levantas a contestar, la abres sin fijarte en lo que haces y he aquí que quien te gusta te vino a buscar, y te recuerdas a ti misma orgullo mal consejero, aprende a pedir perdón, y sin pensarlo siquiera te abrazas a él y rompes a llorar, el te sostiene mientras te dice que gracias por tu valor, te quiero mucho y es mejor saber que lo intentamos y no arrepentirnos el resto de la vida pensando si pudo funcionar o no, y por primera vez sus labios se encuentran, aquella entrega que alguna vez sentiste en tu adolescencia la vuelves a sentir de nuevo pero renovada y mas poderosa, sus ojos se encuentran al separar sus labios y en un momento de ternura sus frentes se juntan y permanecen abrazados un largo rato, tan sólo mirándose como si quisieran descifrarse uno al otro como si estuvieran diciéndose cosas sin palabras, intercambiando secretos.

Y lo llevas dentro, y le invitas una taza de café, y por primera vez puedes ser tu misma con la persona que amas y pasar el resto del día conversando, conociéndose, compartiendo.

Y tal vez la vida sea más problemática que esto, o más simple, quizás los problemas reales algún día los alcancen en su paraíso, pero hasta entonces tendrás aquello que siempre anhelaste el preocuparte por el bienestar de otro ser que no es tu gato.

Ya se me acaban las pequeñas vacaciones, hoy fue el último día de un mes lleno de altibajos, dos semanas super depresivas, una de extrema preocupación y estres y finalmente ésta por terminar que fue la más tranquila y alegre de todas.
A partir de la próxima semana vuelvo a mi rutina diaria, sin variaciones ni alteraciones a la costumbre establecida por mi misma, hace mas de ocho meses.
Tenía pensado meterme al gimnasio y empezar de una vez lo que he pospuesto una y otra vez por diferentes excusas, de hecho fui a algunas clases, levantamiento de pesas y cosas por el estilo y para mi mala suerte tuve que dejarlas porque la rodilla izquierda comenzó a molestarme, aún no visito al medico y ya sospecho de que se trata. Si continúo haciendo ejercicios de la forma en que las hacía no podré ni correr en el futuro, así que cambiaré de rutina al siguiente mes algo más ligero y suave, tal vez ballet? XD, si claro, esa ni yo me la creo.
Pasando a la vida laboral, tranquila salvo pequeñas alteraciones en el trabajo, discusiones con algunos compañeros, nada grave al menos para mis consideraciones, no puedo opinar por las otras personas, que bien lo pueden interpretar como si el mundo estuviera cayendose sobre sus cabezas, en fin cada uno toma las noticias según su humor y el dia de la semana. Por ejemplo nunca arruinen mi Lunes, lo más probable es que esté de mal humor toda la semana, en cambio si es viernes no hago mayor caso ya que tengo todo el fin de semana para pensar en una solucion sin presiones ni estres.
Me vuelven a cambiar de puesto, al parecer regreso al primer piso, mi vida como parte de la burocracia administrativa del Estado fue dulce mientras duró (casi dos meses, en realidad dos meses), le sigo adiós a todos mis privilegios y a todos los problemas generados para hacer informes, reportes, etc. Entiéndase como obligaciones y responsabilidades que tomas al asumir un cargo administrativo, junto con toda la documentación, que debe estar actualizada y debidamente ordenada, sin contar con que debes hablar y conocer por lo menos a la mitad de los que laboran en la Institución, con lo que me gusta hacer relaciones públicas, ya que eso te lleva a los enfrentamientos o intercambio de ideas cuando no se está de acuerdo con algo y en los peores casos a rompimiento de amistades, cuando no se sabe distinguir esa imperceptible línea que divide la amistad del deber laboral, error o patinada en la que caemos el 90% del tiempo.
En fin dije que vuelvo al primer piso, el trabajo es más fisico y por lo tanto más relajante ya que no necesitas sumar dos más dos ni pensar en como explicar esto y aquello, ni hacer papelería y mucho menos firmar documentos que a la larga te comprometen con futuros procesos administrativos, rutina que se está tornando costumbre cada vez que ingresa una nueva gestion, sea cual sea su origen. Tal parece que nos gusta destruir lo construido, o enlentecer aquello que anda ya a buen paso, buscando destruir honras o desprestigiar a una buena dirección o gestión, si no que hable Toledo, nadie en el Perú lo quiere, al menos no los que ahora gobiernan, muchos tampoco lo querian antes cuando gobernaba, y estudios extranjeros dicen que su gobierno fue el mejor en cincuenta años, desde Odría ¿?. No comparto ni discuto esto, no digo que me fuera mejor en su gobierno, todos tienen errores, sólo que durante su gestión se dió oportunidad de trabajo a jóvenes emprendedores, al menos eso lo observo en donde trabajo, aunque ahora temo que se pierda todo lo avanzado, si las personas nuevas que nos dirigen no tienen una visión a futuro y dejan de decir sandeces, inventan historias que no tienen siquiera un fundamento o pruebas reales (todo es “me dijo o no me dijo, dicen que…” y cosas por el estilo) y buscan entre los documentos los modos de hundir a las personas. Y cuando no encuentran nada turbio en su vida laboral, se ponen a criticar la vida personal y privada de quien los antecedió.
Lo mismo va para los congresistas, diría salvo honrosas excepciones y no acude a mi memoria un solo nombre digno de destacarse, con gobernantes así, legisladores que no mantienen su palabra, no le queda a la población más que maldecir para sus adentros e intentar sobrevivir en medio del caos.
Y los legisladores merecen un lugar digno en el salon de la deshonra ya que solo estan en el congreso para recuperar ”su inversion”, durmiendo cuando deberian estar preocupados por las necesidades de las personas que lo llevaron a ocupar ese asiento que ahora se desgasta sosteniendo a unas posaderas perezosas e inutiles, salvo cuando tienen que hacer algo llamativo para que la población se acuerde de ellos en las proximas elecciones, donde juran y rejuran que ahora si ayudaran a “su pueblo” y si lo harán, solo que su pueblo estará compuesto de sus familiares más cercanos, la amante bonita, el “amigo” sobon, el sobrinísmo, los apadrinados (los que tienen suerte, porque por lo general olvidan a sus ahijados que viven en el cerro invasión 74 que ahora se llama “Keiko algo”) y no olvidemos al matoncito que cree que es intocable (o no Fernandito Poppy), y lo único que le queda al resto de la población es cambiar el canal si tiene suerte, porque entre tanta embrutecedora programación el “futuro” del país aprende más rápido a embarazarse, formar pandillas, atacar al vecino de al lado porque no es hincha de su equipo favorito, amar un deporte del que solo se muestran como estrellas “deportistas” borrachos y mujeriegos con una fila de hijos esperando ser reconocidos porque sus madres (tontas ellas) creyeron tener (en su mayoria) el futuro asegurado al meterse con un borracho con un carro bonito.
Cada vez que veo esto, me enojo mucho, me molesta que me digan pídele a alguien que te ayude, cuando tu tienes dos manos y la inteligencia suficiente para solucionar la mayoría de tus problemas, cuando en la novela que tu mamá ve a las nueve se ve a la protagonista de turno llorar por un idiota que la engaño, ¿que acaso no tienen el suficiente orgullo y amor propio para levantar la cabeza y seguir adelante y olvidar al imbecil?, o aquella historias donde te dicen que el mundo te querra si tienes los atributos o si eres un esqueleto andante, miremos a nuestro alrededor (a menos que seas modelo) una comida saludable un poco de ejercicio para mantener a una persona activa y despierta es suficiente si te quieres y te sientes satisfecho de ti mismo, no dejar que el trabajo carcoma nuestras capacidades y nuestra persona con el estres, aprender a ser felices, pero no seres resignados y muertos, siempre buscar retos y nuevas metas, nunca acostumbrarse ni mirar al pasado con nostalgia o al futuro esperando que sea mejor.
Lamentablemente, eso solo se aprende con el tiempo, cuando ya todos dejamos de ser adolescentes llenos de energía y vitalidad, cuando ya nos vendieron la idea de ser trabajadores y empleados y nunca patrones o emprendedores, cuando nuestros sueños de ser alguien fueron secuestrados, torturados y aniquilados incluso por nuestros propios padres y cuando finalmente abrimos los ojos ya han pasado los años que los viejos suelen llamar los de la madurez y entendimiento y cuando para el 90% ya no significan nada porque sus almas estan muertas y son entes inertes acostumbrados a seguir al que parece tener una especie de liderazgo. Y son ellos y somos nosotros que con nuestra ciega estupidez escogemos a gente inutil para que dirija nuestra vida, y la vida de nuestros hijos consiguiendo con esto que cada vez nos hundamos, y señalando a aquellos que se oponen a esto como “locos” intentando y muchas veces consiguiendo ahogar esa voz que reclama cambio y mejora, no para nosotros sino para aquellos que aún no existen y tambien estan de la otra clase los que ni se dan por enterados de lo que pasa a su alrededor ya que su vida es perfecta y no quieren afearla abriendole las puertas a una realidad que no les gusta y prefieren distraerse en cosas para darle envidia al vecino niñato de al lado.
La vida es una mierda ¿verdad?
¿Y que haces tu para cambiar algo en tu mundo perfecto o imperfecto?, saludas al vigilante de la puerta en la mañana?, le dedicas una sonrisa franca agradeciendole el trabajo que hace? o sencillamente pasas de él, y ni siquiera te has dado cuenta de que es un ser humano ganándose un sencillo para sobrevivir y mejorar su vida porque quiere estudiar o estudia una carrera.
Una sonrisa franca y sincera puede alegrar el dia a las personas un saludo afectuoso hará que se sienta aunque sea un poquito feliz y con el corazon contento atenderá mejor a quien tenga que hacerlo, hará su trabajo mejor y cuando un pensamiento malhumorado cruce por su rostro es posible que en un recondito lugar de su memoria aquel saludo y la pequeña satisfacción de ser reconocido se haga un espacio para salir.
Reconocer el trabajo de los demás es también importante, nunca apropiarse de las ideas del otro, respetar sus derechos y cumplir con tus obligaciones.
Tal parece que me he pasado transcribiendo mis ideas y pensamientos aquello que me gustaría decir y que aún no me atrevo, estoy en pleno cambio y renovación, estableciendo nuevos y reforzando viejos cimientos.
Lecturas de la semana:
Justine — Marques de Sade.
Para tus quince — No recuerdo quien la escribió, pero tiene buenos consejos para los adolescentes, aunque nunca librada de la religión.
Harry Potter y la Orden del Fenix — Preparandome para la quinta película, es bueno leer y luego hacer las comparaciones con la película, para saber que tan fiel es, o si se trata de una interpretación libre del Director.
Narnia. El Principe Caspian — Libro prestado por Mariela, lo leo cuando voy al trabajo. Dentro de mis lecturas ligeras.
Musica:
Abused — J. Englishman
Sweetest Perfection — Depeche Mode . No se como traducirla o mejor dicho describirla, me llega al corazón, y mis sensaciones se aceleran me pone nostalgica y me saca de mi entorno. Definitivamente esto va en Solitario.

Precious de Depeche Mode. Entró en mi vida cuando más la necesitaba, es una melodia reconfortante, meláncolica y triste al mismo tiempo y al final esperanzadora para quien sepa entender más allá de sus letras.

Precius

Depeche Mode

Precious and fragile things
Need special handling
My God what have we done to You?

We always try to share
The tenderest of care
Now look what we have put You through…

Things get damaged
Things get broken
I thought we’d manage
But words left unspoken
Left us so brittle
There was so little left to give

Angels with silver wings
Shouldn’t know suffering
I wish I could take the pain for you

If God has a master plan
That only He understands
I hope it’s your eyes He’s seeing through

Things get damaged
Things get broken
I thought we’d manage
But words left unspoken
Left us so brittle
There was so little left to give

I pray you learn to trust
Have faith in both of us
And keep room in your hearts for two

Things get damaged
Things get broken
I thought we’d manage
But words left unspoken
Left us so brittle
There was so little left to give

Las cosas preciosas y fragiles
Necesitan un cuidado especial.
Mi Dios, que te hemos hecho?

Nosotros siempre intentamos compartir
El cuidado mas tierno.
Ahora mira en lo que te hemos puesto.

*Las cosas se dañan,
Las cosas se rompen.
Pense que lo estabamos manejando,
Pero las palabras que se dejaron sin hablar
Nos dejaron tan fragiles.
Habia ya tan poco que dar…

Angeles con alas de plata
No deberian conocer el sufrimiento;
Desearía poder tomar el sufrimiento por ti.

Si Dios tiene un plan maestro
Que solo el entiende,
Espero que sea a traves de tus ojos por los que el vea

*Las cosas se dañan,
Las cosas se rompen
Pense que lo estabamos manejando,
Pero las palabras que se dejaron sin hablar
Nos dejaron tan fragiles.
Habia ya tan poco que dar…

Rezo porque tu aprendas a confiar,
Tengas fé en nosotros dos,
Y tengas lugar para dos en tu corazon.

*Las cosas se dañan,
Las cosas se rompen
Pense que lo estabamos manejando,
Pero las palabras que se dejaron sin hablar
Nos dejaron tan fragiles.
Habia ya tan poco que dar…

A veces uno piensa que tiene la razón, o al menos que se pone en el lugar del otro, difícilmente puede entender o comprender que otras personas no razonen como uno. Intento casi la mayor del tiempo tener la mente clara y despejada cuando se trata de cosas de importancia, manteniendo siempre la cordura y evitar en lo posible caer en discusiones inútiles, empezar un altercardo e incluso levantar la voz.
Gritar no soluciona nada, gritar solo complica las cosas y lo mismo se aplica para el hablar (o discutir) de manera descontrolada, interrupiendo o en el peor de los casos no dejando que el otro lado tenga la oportunidad de hablar o expresarse como si haciendo eso se evitara o se impusiera que se tiene la razon y la voz y solución perfecta a lo que se discute.
Hoy tuve el peor caso, hasta ahora, no pido que me escuchen por lo general, ya que hablo menos y discuto nada, cuando no tiene que ver conmigo o no conozco sencillamente el asunto y finalmente porque no me interesa (muy raro a veces). Solo espero que la gente se comporte como adulta, que entienda que gritando o hablando sin dejar hablar lo que seria un monologo, no se logra nada, que entienda razones que se calme para que escuche pero eso no funciona, por eso prefiero mantenerme alejada en lo posible de las personas para evitar esas situaciones.
A veces me parece tonto que interpreten mal una mirada, una palabra, una frase dicha al azar cuando no conocen el significado, porque en realidad no te conocen, ya me he cansado que siempre digan porque ando enojada, cuando en realidad ando seria o pensativa, ya me he cansado que cuando tengo mis dolores de cabeza me digan que me veo radiante, como si un dolor de cabeza fuera algo para sonreir. Ya me cansé de todo eso, y lo peor de todo es que ni los que mejor te “conocen”, realmente lo hacen de verdad.
¿Porque puedo adivinar el pensamiento de las otras personas? ¿porque me son innecesarias las palabras? y con una sola mirada puedo adivinar lo que sienten, las palabras, a lo largo de todo este tiempo, solo llegaron a confirmar mis sospechas así que poco a poco las fui desechando para dedicarme solo a observar y sentir.
Me siento una extraña, dentro del mundo, dentro de mi trabajo, entre mis conocidos e incluso mi familia, ¿es lo que se llama aislamiento?, el querer hacer cosas que el 99.9% de las personas no hacen, ¿hablar de cosas que para mi tienen sentido y que para los demás son tonterias sin importancia?, ¿sentir la musica cuando ni siquiera entiendes una letra, bailar a un ritmo diferente al resto?.
Donde está el 0.01% de personas que son como yo, donde puedo encontrarlas para no sentirme tan sola, con quienes pueda comunicarme sin pronunciar palabra alguna en voz alta? No quiero ser una extraña, pero eso soy.
YA BASTA DE TONTERIAS, ERES FUERTE, Y SIEMPRE CAES DE PIE, DISFRUTA TUS CANCIONES EXTRAÑAS, DISFRUTA TU BAILE. ERES ESPECIAL, TU SABES QUE LO ERES.
Estudia Kendo o Aikido, o lo que se te ocurra, quizas pelota vasca, o la esgrima como dijo alguien antes de año nuevo, por ahora un poco de fisico culturismo y busca sonreir, aplica el consejo que siempre te das.